domingo, 26 de junio de 2011

La canción de la semana #1


Como me encanta la música y veo que le falta un poco de vidilla al blog he pensado en incluir una nueva "sección" si es que este blog las tiene para poner cada semana una canción que haya escuchado y me guste o grandes clásicos que nunca faltan en mi i-pod. Ya os aviso que me gusta casi todo tipo de música, soy un poco ecléctica y escucho tanto música clásica como heavy, pasando por cantautores o grupos de los 70-80.

Esta semana pasada vi la película An education, que me gustó mucho por cierto, y tengo que rescatar un tema que tenía olvidado y me emocionó al escucharlo de nuevo en la película. Se trata de la canción Sous le ciel de Paris de Edith Piaf (pero en la película la versión es de Juliette Greco):

Me encanta esta artista y su forma de pronunciar esas erres. Y esta canción me lleva de nuevo a París, ciudad bella donde las haya. Buen domingo chic@s.

sábado, 25 de junio de 2011

Pozos de ambición- Paul Thomas Anderson (dr.)




Hacía tiempo que no veía una película que me dejara tan fría como Pozos de Ambición. Es cierto que la escogí porque mi protagonista elegido para el mes de junio ganó su segundo Oscar con ella pero si quitamos su buena interpretación la veo una película aburrida y que no me dice nada.

La trama se centra en Daniel Plainview, un hombre del sur de Estados Unidos que se dedica a buscar yacimientos para explotarlos y sacarles el máximo rendimiento y, por supuesto, hacerse rico. Dice tener una empresa familiar en la que cuida a su hijo y sus trabajadore pero pronto veremos como la ambición por tener más y más riquezas nublará un poco su sentido común. Esto ocurre cuando un chico de Little Boston le avisa que hay unos grandes pozos en su tierra y que estaría dispuesto a vendérselos. Daniel se hace con las tierras y en poco tiempo con la confianza del pueblo, me corrijo, no de todo el pueblo, Eli, el "profeta" del pueblo, siempre será el que se ponga en medio de todos sus proyectos y le moleste. La película avanza muy lentamente apenas mostrándonos nada nuevo hasta el final que para mí ha sido un poco esperpéntico y le hace un flaco favor al resto de la película si te había gustado. En mi caso, como ya estaba bastante desmotivada y aburrida ya acabé de "odiarla".

Pensaba que a pesar de ser una película oscura, lenta... me iba a gustar. Daniel Day-Lewis está bien, pero en momentos bastante exagerado al actuar y así como En el nombre del padre vi claro que podría haberse llevado el Oscar, aquí... La fotografía es de lo mejor, pero sólo si la película durara sus 2 horas, no más.

Nota: 5

Lo mejor: La apruebo por algunas escenas que sí que sobrecogen y por la actuación bastante pasable de Daniel Day-Lewis (aunque no de las mejores).

Lo peor: No me ha interesado nada, para mí todo estaba ya dicho, no ha habido ni sorpresas ni innovación. El final es horroroso, no me ha gustado nada.

miércoles, 22 de junio de 2011

Nunca fuimos a Katmandú- Lola Mariné


Qué orgullosa se debe sentir Lola de su trabajo, de haber dado un giro de 180º a su vida y dedicarse plenamente a realizar su sueño. Cuando conocí a Lola en un ya desértico El Recreo creo que todavía no se imaginaba a donde iba a parar su vida. Qué ilusión me hace ahora escribir esta reseña y ayudarla en todo lo que pueda ya que aunque no la conozco en persona (por cosas de la vida) ya sabemos que esto de los blogs e Internet crea afectos y nos une. Y te deseo todo lo mejor con tu segunda novela, aquí estaremos encantados de leerla.
Siempre que he leído algún libro de alguno de mis excompis de El Recreo quedo asombrada de lo bien que escriben para ser novatos. A pesar de que cuando nos enfrentamos a un libro como lectores solemos ser más críticos y pensamos: "¡cuánta descripción!" o "esta parte es un muermo", a veces me paro a pensar y ¡qué difícil es escribir! Sobre todo bien. Hacer unos personajes consistentes, con chicha, una historia bien hilada, sin dejarte nada por el camino y lo más importante: saber empezar y acabar el relato. Tiene tela... Y puedo decíos que Nunca fuimos a Katmandú me ha sorprendido por esa forma de novela tan bien conseguida.
Aunque prefiero que descubráis vosotros mismos la novela y no contaré mucho sobre el libro encontraréis las vidas de cinco mujeres que podrían ser vuestras vecinas, amigas, familiares, cuya mayor virtud es que son de carne y hueso. Cuando leía los acontecimientos que ocurrían en sus vidas las podía ver riendo, sufriendo. Una cosa muy valiosa que ha conseguido Lola es eso mismo, que sea una novela muy visual. Otro punto positivo son los diálogos que me han parecido muy bien construidos, verdaderos y que seguro que ha trabajado mucho para que queden así de naturales.
Es una novela que se lee muy bien, que habla sobre mujeres, sobre nuestros problemas, dudas, amores... Creo que cada una de nosotras se identificará con Laura, Ruth, Teresa, Elena o Gloria y a pesar de que veo la novela más dirigida al público femenino seguro que hay hombres que disfrutan mucho con el libro. Una cosa más sobre el libro: el título. No sabremos del porqué del título hasta el final y, Lola, decirte que me ha parecido una excelente elección. ¡Felicidades por tu primer "hijo"!
Nota: 7
Lo mejor: Lo sincero que me parece el libro, muy real y bien construido. He disfrutado leyéndolo y me gusta mucho cómo describe Lola, ya os digo que es muy visual.
Lo peor: Es una tontería pero han habido dos hechos del libro que me los esperaba antes de leerlos y le quitan un poco de esa emoción contenida.

domingo, 19 de junio de 2011

En el nombre del padre- Jim Sheridan (dr.)


Belfast, 1974. Gerry Conlon es un chico joven sin más preocupación que pasarlo bien, no piensa en las consecuencias de sus acciones y se entretiene robando plomo mientras su país está sumido en una violenta revolución debida en gran parte al terrorismo del IRA (Irish Republican Army) que pretendía independizarse del resto del Reino Unido.

En una de sus escapadas de la policía, Gerry, se mete en una casa donde los miembros del IRA guardaban armas y cuando consigue escabullirse de ellos tiene otro problema mayor: los miembros del grupo armado quieren rendirle cuentas y le quieren dar una lección. Gracias a su padre, Giuseppe, consigue que no le den una lección y se "sale con la suya". Pero una vez en casa su padre, ya cansado de ver cómo su hijo no hace nada bueno, le obliga a coger un barco con destino Londres para que allí empiece a saber de qué va la vida y se las tenga que apañar para sobrevivir. En teoría tiene que ir a casa de su tía pero Gerry se encuentra con un viejo amigo y deciden instalarse en una comuna hippy donde el amor y las drogas fluyen libremente.

Los chicos deciden abandonar la comuna debido al choque con un compañero, que siente mucho rechazo por ellos al ser irlandeses, y éstos se van a conseguir algo de dinero. Estando en un parque, pensando en cómo van a conseguirlo conocen a un vagabundo que llegará a ser importante en sus vidas. ¿Sabéis esa frase de "estar en el momento preciso y lugar adecuado"? Pues algo así pensamos al ver cómo las vidas de Gerry y sus amigos se complican de la noche a la mañana cuando la policía los detienen por haber cometido un atentado terrorista en el que han muerto varias personas.

A partir de este momento vemos la corrupción que hay en los despachos de policía, los maltratos, las coacciones que sufren los que están llamados a declarar y la terrible injusticia que sufren los "cuatro de Guilford". El resto de la película es muy bueno, con un gran Daniel Day-Lewis, inmensa interpretación, qué maravilla, con una intensidad emotividad bestial y con un final muy bueno que me parece redondo, con mucha fuerza y acompañado de una canción que le va que ni pintada y hace que se ponga el vello de punta. Si no la habéis visto os la recomiendo, al menos seguro que disfrutáis con este pedazo de actor.

Nota:8

Lo mejor: El desarrollo del film, la intensidad de los últimos 20 minutos y sobre todo la interpretación de los actores, en especial de Daniel Day-Lewis que se mereció ese Oscar.

Lo peor: Estas películas-denuncia hacen que rechine los dientes de rabia: qué asco de injusticias, de poder, de corrupción. Vivimos en un mundo podrido.