martes, 3 de julio de 2012

El koala asesino- Kenneth Cook

Tras una larga ausencia por trabajo y más trabajo -que siempre se agradece en los tiempos que corren- por fin tengo el tiempo necesario para ponerme a leer. Estamos a julio y llevo, qué, ¿5 o 6 libros leídos? Ya no tengo ese tiempo de lectura del tren, tan anhelado por mí, y por la noche caigo rendida. Bueno, mejor dicho... caía, ¡que estoy de vacaciones! Menos mal, llevo dos días de relax y ya me he leído este libro. No nos damos cuenta de lo que nos gusta la lectura hasta que no tenemos ese tiempo para nuestro hobby favorito.
Este libro de "relatos humorísticos de la Australia profunda", como dice el subtítulo, fue mi regalo de Sant Jordi este abril pasado. Ya se sabe que el humor es muy subjetivo y que para mí algo puede ser desternillante y para ti un muermo, pero bueno, era un libro que quería, de relatos, sobre animales, ambientado en Australia... todo eran detalles que me llamaban. 
El autor, Kenneth Cook, fue un bebedor nato, aventurero, escritor, periodista, fotógrafo... Su empeño en recorrer su tierra, Australia, le proporcionó unas anécdotas la mar de curiosas que decidió incluir en este libro de relatos. Ha escrito muchas obras aunque en España no se le haya traducido hasta ahora, y se dice que tardó en hacer El koala asesino porque las historias que encontramos, a pesar de ser autobiográficas, son tan difíciles de creer por lo cómicas y absurdas que son, que le daría apuro al hombre. 
El libro es muy fácil de leer puesto que son pequeños relatos, sin conexión entre ellos que acostumbran a tratar sobre anécdotas singulares que Cook vivió durante sus viajes. Casi todas se caracterizan por estar protagonizadas por algún animal de la fauna australiana: como el koala que parece ser muy mono pero tiene una mala leche increíble, el elefante que necesita un enema porque está a punto de explotar, un cocodrilo enorme o las temibles serpientes australianas. 
Los relatos son entretenidos, simpáticos, pero a mí no me han hecho reir como tal, bueno, para ser exactos, me he reído con 3 de ellos: Viajes en camello: Cinco dólares (que me pareció muy cómico y diferente), Cien botellines (sobre un hombre terco que hace la apuesta de beber 100 botellines de cerveza en una hora) y Encuentro en el arrecife (en el que te ríes de las desgracias del pobre autor, que casi es obligado a bucear entre tiburones, peces mortíferos y otras especies peligrosas). Destacaría estos por encima de los otros trece relatos, que supongo que me habrán parecido tan inverosímiles que ni me han hecho gracia.
Vaya, un libro que para mí no es imprescindible pero con el que tampoco me he aburrido.
Nota: 6
Lo mejor: Cómo cuenta el autor estas anécdotas, que parecen sacadas de su imaginación pero que al haberlas vivido les saca punta como nadie.
Lo peor: Risas aseguradas, no, con perdón. Entretenimiento, vale.

Un saludo.

jueves, 17 de mayo de 2012

La canción de la semana #11


Cuánto me gusta Frank Sinatra. Mira que se han hecho versiones de sus canciones, pero desde que escuché esta no habrá otra que la iguale, es preciosa y tiene algo que me engancha.
Y qué decir de su hija Nancy Sinatra, otra voz especial. Os dejo con dos de sus canciones más famosas.
Ya veis que mis gustos son de lo más variado. Habrá gente que pensará que mis gustos no están lo suficientemente definidos, yo pienso que tanto en la literatura, música o cine, me gusta variar y probar con nuevos géneros, y que no es porque no tenga claro lo que me gusta, si no porque me gustan muchas cosas diferentes. A disfrutar.


Un saludo.

sábado, 12 de mayo de 2012

Títulos que marcan

El otro día Ismael me dio una idea acerca de los títulos de los libros que leemos. Y es que siempre hablamos de la edición, de una cubierta que nos atraiga, pero los títulos también son primordiales ya no solo a la hora de escoger un libro si no ya simplemente para que te fijes en él en la biblioteca/librería.
A mí personalmente los títulos largos me tiran un poco para atrás, y ahora a bote pronto pongo por ejemplo "Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fueramos tú y yo" de Albert Espinosa, "El frío modifica la trayectoria de los peces" de Pierre Szalowski. O si no también rehuyo bastante títulos que me indican que podría ser una novela tipo best-seller histórico, tipo "El séptimo secreto egipcio", "El último templario" (me invento los nombres, o al menos si existen estos libros, no me refería a ellos).
Podéis aportar títulos tremebundos a la causa, yo estoy tirando de disco duro y estoy últimamente mal de memoria...
En cambio, por contra, hay títulos que ya te incitan al menos a que hojees el libro, piensas: "Wow, parece interesante". Estoy pensando en "Almas grises" de Phillipe Claudel, "Shakespeare nunca lo hizo" de Charles Bukowski (¿el qué no hizo?) -así como "La senda del perdedor" o "El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco"-, "Los renglones torcidos de Dios" de Torcuato Luca de Tena, "La soledad era esto" de Juan José Millás, "Boquitas pintadas" de Manuel Puig, "Noches insomnes" de Elizabeth Hardwick, "Cien años de soledad" de Gabo, "Amor se escribe sin hache" de E. J. Poncela, "Escupiré sobre vuestra tumba" de Boris Vian, "El hombre que fue jueves" de G. K. Chesterton, "Almas muertas" de Nicolai Gogol, "Pregúntale al polvo" de John Fante y "Grandes esperanzas" del célebre y celebrado Charles Dickens; por poner algunos ejemplos.
Añadid si queréis, ¿eh? Y como siempre, a unos nos llamará una cosa y a otro, otra, evidentemente.
Ya otro tema es cómo se llama el libro (o película) en versión original y cómo nos llega a los lectores que leemos la novela traducida. Tremendo tema de discusión también.

sábado, 5 de mayo de 2012

La canción de la semana #10

¿¡Cómo no he podido poner todavía esta canción?! Imperdonable, con lo que me gusta esta cantante.
Recuerdo el videoclip y el ritmo de la canción cuando la escuchaba de pequeñita, era de mis favoritas y me hacía mucha gracia el gato. Me paro a pensar y es muy curioso lo que puede marcar lo que vemos, leemos y escuchamos de pequeños, sin duda somos como esponjas y nos influirá todo lo que vivamos aunque no lo sepamos. Os dejo con Nina Simone.