viernes, 5 de junio de 2015

The Wire- David Simon

Esta es mi segunda serie favorita de todos los tiempos. Creo que es una gran desconocida para el público, pero avalada por todos los críticos y seriéfilos del mundo. Y es que The Wire es una obra maestra de la narración, el pulso y con una serie de personajes para la memoria.
Es cierto que hoy en día se producen unas series tremendas; ya os iré hablando de todas las que he visto y me parecen dignas de ver. Sin embargo, para mí Los Soprano de la que ya os hablé y ésta tienen un puntito más y siempre serán eternas. 
The Wire está ambientada en Baltimore, una ciudad infectada por el crimen, la corrupción, los asesinatos, la venta de droga y el vandalismo en la que un grupo de policías intenta hacer todo lo posible para que su ciudad sea más "legal". 
Es una serie muy lenta en su concepción y no tiene escenas de acción trepidante casi nunca, pero poco a poco los actores que encarnan a esos criminales, policías, políticos... hacen que la realidad que se nos presenta sea certera y que todo lo que veamos tenga importancia. De hecho, creo que muchos de los personajes de la serie existieron en la vida real y uno de los guionistas fue corresponsal de la ciudad.

Para mí, hay varios personajes para enmarcar. El primero es Omar Little (protagonizado por Michael K. Williams) que según mi marido es el Robin Hood moderno y callejero de EE.UU. La interpretación de este gran actor es increíble. A pesar de ser un ladrón, es un hombre sensible, con un moral bastante estricta y que dará los mejores momentos de la serie. Otro personaje entrañable es "Bubbles" que es un drogadicto que vagabundea por las calles de Baltimore y es un colaborador recurrente de la policía. Y por no citar a todos, os diré que "Stringer" Bell (protagonizado por Idris Elba) como hombre de negocios de la droga y Lester Freamon que pertenece al equipo de investigación de la policía, son otros dos personajes que nunca olvidaré.
Cada temporada se centra en uno de los problemas que pudre la ciudad: drogas, tráfico ilegal, política, educación y prensa manipulada. Para mí las mejores temporadas son la tercera y la cuarta que tratan sobre la corrupción política y la educación respectivamente, pero os diré que ninguna tiene desperdicio y es la serie más realista y enriquecedora que he podido ver nunca.
Creo que su mayor virtud es el realismo. Hay veces que vemos series policíacas que están llenas de fantasmadas y nos hacen espetar un "¡si anda!" y producen que nos entretengan, pero sepamos que no son de gran factura. The Wire es todo lo opuesto: un grupo de policías con sus penas y glorias, con sus fracasos e impedimentos 100 % pero tremendamente real (perdón por repetirme).
Os dejo este artículo de por qué ver esta serie.
Nota: 9
Lo mejor: Algunos personajes, la historia completa y como poco a poco esos personajes forman parte de tu vida.
Lo peor: Entiendo que sea una serie que cueste porque es muy lenta y puede llegar a desmotivar. Pero poco a poco y con buena letra puede convertirse en una de las series de vuestra vida, no la desdeñéis y sed pacientes.

domingo, 3 de mayo de 2015

Amor, curiosidad, prozac y dudas- Lucía Etxebarria

Ya puedo decir que he leído un libro de esta autora que tan mal me cae. Recuerdo que en uno de los retos de Meribélgica se tenía que leer un libro de un autor que te cayera mal, y aunque yo nunca acabé el reto y no pude completar esta categoría, siempre supe que mi escogida hubiera sido esta señora. Ya sabéis lo malos que son los prejuicios, pero no puedo evitarlo, esta señora abre la boca y me recorre un escalofrío por el cuerpo. Lo siento, me cae fatal, y sea lo que sea lo que diga, me va a parecer una mierda -hablando en plata. 
Qué curioso porque al leer ésta, su primera novela, no me he encontrado con un libro totalmente rechazable. Tampoco es que haya sido la lectura de mi vida, y de hecho me encontré un montón de prototipos manidos, pero os tengo que decir que es un libro pasable; mejor de lo que esperaba.
Una de las cosas que no me gustan de Lucía Etxebarria es las ganas de demostrar su feminismo. Pienso que el ser feminista no tiene que implicar poner por debajo al género masculino, ni sólo querer el triunfo de la mujer. Para mí ser feminista es que ambos géneros sean iguales, de valorados, de criticados, de estimados... Me viene a la mente eso de tener el mismo número de ministros que de ministras; pues no oiga, me da igual si hay más mujeres que hombres o viceversa, lo que quiero es que esas PERSONAS sean las mejores en su puesto, y ya. Y no quiero que me entendáis mal, yo abogo por las mujeres porque hemos estado mucho tiempo en la oscuridad y no se nos ha tomado en serio, éramos ciudadanas de segunda, pero todo con mesura.
Y con respecto al libro... los capítulos van alternando las voces de tres hermanas, cada una muy distinta de la otra, que básicamente nos muestra las diferentes personalidades y formas de afrontar la vida de éstas. Una de ellas tiene una carrera profesional impecable pero aún así no es capaz de encontrar la felicidad. La segunda está sumida en una depresión e intenta ahogar sus penas en el sexo, la bebida y las drogas. Y la tercera ya no soporta su matrimonio y está aburrida de su supuesta vida perfecta y se ayuda del prozac. 
Como veis son tres puntos de vista muy diferenciados que representan bien el retrato de la mujer hoy en día. El libro nos presenta tanto su presente como su pasado, que hace que sepamos cómo han llegado a su situación actual y nos describe situaciones duras y cotidianas que dan que pensar.
Nota: 6
Lo mejor: La historia está bien hilada y son mujeres interesantes. Se lee fácilmente y nos habla sin tapujos de la libertad de las mujeres, la violencia de género, la soledad...
Lo peor: Hay algunos prototipos un poco manidos y la historia de una de las hermanas no es tan interesante, para mí. 

miércoles, 29 de abril de 2015

Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer- David Foster Wallace

Le tenía muchas ganas a este autor, sobre todo a su novela La broma infinita, pero el pasado Sant Jordi me regalaron uno de sus libros de no ficción, en concreto este libro de ensayos tremendamente divertido. Me ha recordado a Hunter S. Thompson por su estilo irónico y, como no, porque une dos géneros: el de la literatura y el periodismo.
En Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer nos encontramos a un reportero inmerso en un crucero de lujo por el Caribe en el que tiene que probar toda clase de actividades y dejarse llevar por los placeres y cuidados ofrecidos en él para escribir un reportaje.
Es un libro muy entretenido a pesar de que trate sobre una estancia en un crucero; todos sabemos que lo que se puede hacer en un crucero no es paradigma de la "juerga padre". Sin embargo, con su especie de diario, con larguísimas anotaciones de página desternillantes, consigue retratar las "turistadas" que llegamos a hacer, que son poco menos que estrafalarias cuando gozamos de un all inclusive. 
Os aseguro que te partes de risa porque todo el mundo está disfrutando como loco con las competiciones de tiro al plato, con las excursiones típicas y aburridas, con las cenas de alto copete acompañadas de los mejores manjares y la compañía del capitán, del clima sofocante caribeño, con la gran suerte de estar con una tripulación impecable... y David Foster Wallace critica todo, flipa con que él sea el único que ve que esa forma de felicidad es absurda. Todo le parece una farsa y con su grandes descripciones de absolutamente todo -datos técnicos del buque incluido- consigue hacerte reír a carcajadas. 
Es un libro muy recomendable, una crítica muy aguda de qué es la felicidad y lo cuestionable que es ésta en todo caso. Me ha encantado porque yo soy de la opinión de que la perfección absoluta cansa y encuentro la belleza en cosas que quizá no lo son, pero que tienen un cierto encanto que las hacen perfectamente imperfectas. 
Nota: 8
Lo mejor: Me he reído mucho con todo el libro. Me ha encantado su estilo irónico y criticón y cómo ha transformado algo tan poco atractivo como el viaje de un reportero teniendo que escribir una especie de informe de cómo es un crucero, en algo absolutamente divertido y profundo.
Lo peor: No sabría decir nada malo. Hasta las larguísimas anotaciones, que hacen incómoda la lectura (ya que son anotaciones a veces de dos páginas y tienes que volver atrás), son una característica curiosa y genial del escritor.

Un saludo.

domingo, 26 de abril de 2015

La canción de la semana #15


Mientras voy redactando algunas reseñas y voy visitando de nuevo vuestros blogs, os comparto la música que estoy escuchando en este momento. Ambas son grandes canciones, espero que las disfrutéis conmigo en esta tarde de domingo y cojáis fuerzas para la semana. Pensad que es un poquito más corta para algunos afortunados. Son Still got the blues y Parisienne walkways del ya desaparecido Gary Moore.  ¡Feliz domingo!