domingo, 29 de abril de 2012

In My Mailbox #17


Se me acumula la faena, y mucho. Vale que del anterior IMM casi me haya leído 4 de los libros, pero es que es un no parar. Pues ahora mismo os enseño mis nuevos moradores de la librería, dos de ellos regalos atrasados de mi cumpleaños; ¡bien! Por cierto, estas dos últimas semanas he retomado un poco el hábito de lectura, me siento mucho mejor.

-Purga de Sofi Oksanen: El año pasado fue uno de esos libros que se mencionan mucho en los blogs de literatura. El empujón para comprarlo, una amiga forera que me dijo que estaba bastante bien a pesar del duro relato que ofrece. Sin duda, para leer cuando uno esté con las pilas puestas, porque si no... 381 p. Ediciones Salamandra.
-Todo de Kevin Canty: Novedad de Libros del Asteroide muy bien aceptada y que no me ha quedado otra que comprarme. Como dicen algunos de mis amigos bloggers, que lo hayan publicado los editores de Libros del Asteroide parece que dé una garantía. Espero cogerlo prontito. 272 p. Libros del Asteroide.
-Fragmentos de un cuaderno manchado de vino de Charles Bukowski: Sí, otro más. Por no hacerme pesada, otro libro de Buk con relatos y ensayos inéditos. Seguramente leeré antes sus novelas y cuando ya tenga el máster en este autor, proseguiré con éste. 360 p. Editorial Anagrama.

-Crematorio de Rafael Chirbes: Regalito de mi hermana por mi cumpleaños; nunca es tarde si la dicha es buena. Ya tenía escuchado el título porque hicieron una serie basado en él y quien lo ha leído -la mayoría- alaba la prosa del autor y lo bien que hace la crítica de la sociedad; muy radical. 415 p. Editorial Anagrama.
-Compañía K de William March: Este lo he comprado un poco a ciegas. Sí, Jose Ángel Barrueco lo recomendó (que ya hace que me interese el libro), pero creo que no he visto ninguna otra reseña sobre él. El autor fue marine y tal experiencia le ayudó a crear un libro muy duro y tremendamente crítico con las guerras, en especial con la Primera Guerra Mundial. Estoy rebelde y me apetece leer cosas así. 308 p. Libros del Silencio.
-Soy un gato de Natsume Soseki: ¡Síiii! Por fin lo tengo. Me lo han regalado mis suegros. Me puse tan contenta al abrir el regalo y que fuese este libro. Y ya sé que ha tenido todo tipo de críticas, pero debía tener este libro como buen amante de los gatos, por su bella edición y porque el libro que me leí del autor me gustó. 646 p. Editorial Impedimenta.


-Fante: Un legado de alcohol, escritura y supervivencia de Dan Fante: Es el tercer libro que le publican al hijo de John Fante, según mi pareja: "el nuevo Bukowski". En este caso no sigue la trilogía (o tetralogía) sobre Bruno Dante, su alter ego, si no que el propio Fante explica un poco cómo fue su vida en una especie de legado autobiográfico. Muy interesante. 423 p. Sajalin Editores.
-El koala asesino de Kenneth Cook: El subtítulo de mi regalo de Sant Jordi es "Relatos humorísticos de la Australia profunda" así que ya os podéis imaginar... Dicen que te tronchas con los quince relatos; que así sea... Me ha encantado mi regalito, lo quería hace tiempo. Y como siempre, espero leerlo en breve :) 213 p. Sajalin Editores.
-Stark de Edward Bunker: Y este es el libro que le compré a mi pareja, también de Sajalin editores ya que pienso que, por lo que leí en la contra y más información que saqué de los blogs, le puede gustar el estilo del autor, que, por cierto, fue el señor Azul en Reservoir Dogs; todo un personaje. 206 p. Sajalin editores.



-Pánico al amanecer de Kenneth Cook: Recomendación del librero que al ver que mi pareja me compraba El koala asesino, le recomendó también esta novela que también estaba recomendada donde la compramos. Así que con tantas recomendaciones habrá que leerse esta novelita de suspense emplazada en Australia, ¿no? 189 p. Seix Barral.
-Maletes perdudes de Jordi Puntí: Gran novela del ganador del Premi Llibreter en 2010, que llevaba mucho tiempo queriendo comprar y que siempre estaba agotada cuando lo intentaba así que por fin es mía esta historia de destinos cruzados que tanto me gustan; a ver si así leo más en catalán. 450 p. Editorial Empúries.
-Memorias de un cazador de Iván Turguénev: Autor realista ruso, un clásico de la literatura. A mí ahora mismo no me llama nada leer algo así pero a mi pareja le ha entrado eso que nos entra a todos por leer clásicos y está con los rusos que no para. Fue una obra muy criticada y tildada de "incendiaria" así que, si no ha envejecido mal, no tendrá desperdicio. 465 p. Editorial Cátedra.
-Sueños de Bunker Hill de John Fante: Último libro de la tetralogía protagonizada por Arturo Bandini, el alter ego de Fante. Este libro tiene si cabe más mérito porque Fante lo escribió ya en sus últimos años y al estar ciego por la diabetes se lo dictó a su fiel esposa y ésta lo redactó y puntuó como creyó correcto. 150 p. Editorial Anagrama.
-Un año pésimo de John Fante: Diría que con este ya tenemos toda la obra publicada en castellano de Fante. En esta novela se habla de la familia en general, se dice que es una novela sencilla pero que es Fante al 100%, realismo y pesimismo. 138 p. Editorial Anagrama.


Hacía tiempo que no adquiríamos tantos libros de golpe. Es una gozada, pero te quedas bloqueado y no sabes por cuál empezar. 


lunes, 9 de abril de 2012

De qué hablamos cuando hablamos de amor- Raymond Carver

He aquí uno de los libros que más ganas tenía de leer; uno de mis 50 libros que tengo que leer antes de morir. Buen título el del relato y libro de Carver. Antes de enfrentarme a él sabía algunas cosas sobre el autor: que fue uno de los representantes del realismo sucio, que cuando murió a finales de los 80 era un autor muy reconocido y después supe que su editor le había tocado mucha parte de su obra. Tengo que decir que decidí leerlo ya porque mi novio se lo empezó y "no le dijo nada"; por curiosidad, me senté en una tarde y me lo acabé. 
Ahora que lo he leído -y reposado- comprendo el gran éxito que tuvo y también la polémica que hubo con el tema de Lish, el editor. Parece que vas leyendo relatos sobre una pareja, una situación cotidiana... pero boom, boom... sus palabras van haciéndote mella, van golpeándote. Su estilo quedó impregnado del de Lish porque se dice que éste suprimía palabras a porrillo, creando unos relatos mínimos, que para mi gusto a veces quedan cojos y necesitarían de más adjetivos, adverbios... e incluso modificaba el final de sus historias haciendo que quedaran con un final más abierto. Las historias son sobre amor, sí, pero no os imaginéis un relato sobre lo enamorada que está esa pareja, o lo que quiere la hija al padre, no. Se habla de qué entendemos cada uno por amor; de lo subjetivo que es.
Y aunque una de las características principales de este libro sea la brevedad de los relatos, la otra fundamental es la dureza, comprensión o compasión que llegas a sentir por los personajes y las situaciones que se les plantean en tan breve tiempo. No sé más puedo decir del librillo en cuestión, creo que a Carver hay que enfrentarse y ver si te va o no. Me han gustado los sentimientos que  afloran al leerlo, sin embargo siento rabia porque alguien profanara algo tan privado como sus escritos; aunque ésto le sirviera para ser célebre.
Algunos relatos me han gustado más que otros, evidentemente, pero destacaría los que más me han abrumado: Bolsas, El baño (brutal, te deja helado), Diles a las mujeres que nos vamos, Una conversación seria y De qué hablamos cuando hablamos de amor (que resume muy bien la temática del libro).
Nota: 7
Lo mejor: Cómo plasma la realidad y su crudeza sin que te des cuenta. Parece que no diga nada hasta que acabas el relato, piensas, comprendes y te da un vuelco el corazón.
Lo peor: Algunos relatos son realmente tan escuetos que percibes el tijeretazo de Lish. A mí personalmente me irrita. Tampoco quería dejar pasar por alto que hay algunos términos que me parecían mal traducidos, pero es que es Zulaika, así que dudo de mi criterio. Y evidentemente no estaba mal traducido, sorry. Zulaika es un sol.

miércoles, 4 de abril de 2012

La canción de la semana #9


Hoolaaaa

Aunque no me veáis, sigo viva ;) Tenía media hora para poner un poco en orden el blog y cuando acabo la entrada y voy a justificar el texto, he borrado todo sin querer y el autoguardado automático ha guardado una entrada en blanco. Maldita suerte... Como no voy a tener tiempo hasta el fin de semana, os dejo una canción que no paro de escuchar, ¡y eso que no es de mi estilo!

Un besito.