sábado, 31 de octubre de 2009

Firmin- Sam Savage


Firmin ha sido un libro delicioso, yo, como Firmin me lo hubiera comido enterito. Me habían hablado muy bien de él y no es de extrañar ya que la historia es original y muy tierna.
Firmin nace en el Boston de los 60 en una librería (¡qué suerte nacer en este entorno, no?) y desde su más tierna infancia es aislado e incomprendido por su familia. A consecuencia de que es el que más problema tiene para alimentarse de su mamá empieza a devorar los libros que va encontrando pero poco a poco deja de comérselos para empezar a leerlos y aprender de ellos.

Cuando su familia acaba por abandonar la librería para emprender cada uno su vida, Firmin se queda solo con sus libros y su admirado librero y de vez en cuando va al cine Rialto a contemplar a sus queridas Beldades (¡que palabra tan hermosa!) e intentar conseguir la comida por sus propios medios.

Firmin, es un personaje apasionante. Su mayor deseo es poder expresarse, contactar con los humanos, demostrar todo su conocimiento...Desgraciadamente, las ratas no pueden hacerlo y Firmin vive infeliz imaginando conversaciones con sus mitos como Ginger Rogers o Fred Astaire... hasta que encuentra a Magoon, un vagabundo tan solitario y divertido como Firmin.

Me ha encantado cómo está construido el libro, es una fábula entrañable a la vez que con un regusto amargo por lo mal que tratan los humanos a Firmin sólo por el hecho de ser una rata. 

He leído en El País que la editora de Seix Barral compró en su día los derechos mundiales de la obra, se deben haber forrado.


Nota: 7'5

Lo mejor: Las ilustraciones de Fernando Krahn, me ha encantado que mencione obras importantes, el personaje de Firmin y me ha llamado la atención la cara de Savage, a ver si encuentro más cositas.

Lo peor: En cuanto al contenido del libro la traición del librero a Firmin y en cuanto a la forma del libro realmente nada, es un libro ameno y fácil de leer con una historia verdaderamente especial.


¡Besos!

jueves, 8 de octubre de 2009

La piedra en el corazón- Luis Mateo Díez


¡Vaya desilusión me he llevado con este libro! Muchas veces sigo las tan buenas recomendaciones de mis compis de El Recreo y aciertan de pleno. Esta vez, no sé si es que no era el momento para leer este libro o es que simplemente no me dice nada, pero qué decepción amigos...

La historia gira en torno a una familia en la que la hija, Nima, está enferma. Se menciona todo el rato el dolor, la pena, la culpabilidad, la enfermedad y el autor lo enlaza con los terribles acontecimientos ocurridos aquel 11-M en Madrid donde todo fue dolor y una sensación tremenda de angustia.

Tengo que reconocer que Luis Mateo Díez tiene mucha facilidad para escribir de forma poética y que las palabras fluyan y fluyan. Pero está visto que en cuanto un libro tiene una forma así, no me va...es que yo no soy mucho de poemas ni de palabras tan profundas, con tanto fondo. Puede que no tenga paciencia, o al menos, no todavía. Espero algún día ser lectora de poesía y entenderla (o intentarlo), que es lo difícil.

Quizás el padre de Nima, Liceo, es el que más me ha conmovido. Si lo leéis ya veréis el amor que se puede percibir con sus palabras. Ah! También quería decir que una de las cosas que más me han gustado es la estructura de la novela en forma de notas sin seguir una continuidad temporal, cosa que enfatiza más ese efecto de distanciamiento y enajenación; o eso me ha parecido a mí.

La parte que más me ha gustado ha sido sin duda cuando se hace referencia a los cuentos o historias fantásticas que Liceo le cuenta a Nima, son preciosos.

Para acabar, decir que por supuesto, este libro, ahora, no ha sido para mí, pero que probaré con este autor de nuevo en un tiempo, creo que he sido yo la culpable de que no me gustase. Entono un Mea Culpa y os recomiendo que lo leáis para ver qué os parece.

¡Besos!

Nota: 6

Lo mejor: La estructura y el léxico utilizados están muy bien elegidos.

Lo peor: No me ha cuajado la historia, no me he enganchado, ni sentido, ni padecido con los personajes. Me daba la sensación de que daba muchas vueltas a la enfermedad, dolor... y se me hacía pesado.