
Tenía el blog bastante abandonado, ya os digo que mi tiempo no da más de sí. Este cuatrimestre estoy haciendo una asignatura de teatro británico e irlandés y tengo que decir que me está gustando mucho. Creo que los libros que ha escogido el profesor son muy acertados, o al menos a mí me están gustando mucho.
Waiting for Godot (Esperando a Godot) era una de las obras de teatro que tenía apuntada en mi lista hace varios años por todas las buenas críticas y recomendaciones que había oído y la verdad que no me extraña; es una pasada. Como veis no he puesto la portada del libro y lo he hecho porque si me gustó el libro, la representación me gustó tanto o más: no os la podéis perder y de hecho podéis verla en Youtube enterita.
Os dejo el enlace de la primera parte y desde ahí podréis enlazar a las demás :)
http://www.youtube.com/watch?v=WoC9Kx5QvK0
Es la primera obra de teatro del absurdo que leía y me dejó realmente sorprendida. ¿Cómo puede ocurrirsele a alguien hacer algo tan complejo? Mi experiencia fue frustrada cuando intenté leer la obra yo sola y la dejé pero después de una sesión de mi profesor me decidí a intentarlo otra vez y me lo leí del tirón. La verdad es que antes de leer el libro uno tiene que saber que es (más o menos lo que va a leer) ya que las normas tradicionales del teatro se transgreden por completo: los personajes tienen unas conversaciones que son surrealistas, no hay realmente un clímax ni un tema en concreto y la forma es atípica.
En esta obra hay dos personajes "principales" que son Vladimir y Estragon no cambian en todo el transcurso de esta, simplemente están en el paraje desolado esperando a alguien llamado Godot que nunca llega (Beckett dijo que no quería referirse a Dios (God) aunque ya ni lo sé jeje). Son todos unos personajes singulares y geniales, no os podéis perder el gran monólogo de Lucky en el Acto 2 si mal no recuerdo.
En fin, que me voy por las ramas...espero que lo leáis, merece la pena y es una nueva experiencia; al menos así lo fue para mí.
Os mando un beso.
Nota: 9
Lo mejor: La modernidad de toda la obra y cómo sin decir nada, los personajes, dicen tanto.
Lo peor: No es para todos los públicos y cuesta bastante de leer o interpretar sin ayuda de algunos apuntes o de alguien que sepa de que va.